REBEKA NUR JOHNSON GIRÓN
Universidad Regional del Sureste
jogr741124@profesores.urse.edu.mx
Resumen
El Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) es una estrategia pedagógica en la que los estudiantes enfrentan problemas reales mediante trabajo colaborativo, enfatizando el pensamiento crítico y un aprendizaje centrado en el estudiante. Esta metodología les permite responsabilizarse de su propio aprendizaje, desarrollando una comprensión más profunda de los temas y habilidades adicionales. Este estudio se centra en analizar la percepción de los estudiantes de la Licenciatura en la Enseñanza de Idiomas de la Universidad Regional del Sureste (URSE) sobre el impacto del ABP en el desarrollo del inglés y otras destrezas, a través de su colaboración en un proyecto de servicio comunitario para apoyar al Colectivo Flores de Granada, un grupo de artesanas de Oaxaca. Utilizando un enfoque cualitativo, el estudio explora cómo las reflexiones de los estudiantes sobre sus experiencias de aprendizaje evidencian la efectividad del ABP en la mejora de habilidades lingüísticas y en el fomento del desarrollo integral en entornos educativos. Los resultados indican que los estudiantes mejoraron en escritura, vocabulario y gramática, y adquirieron competencias en investigación, edición de videos y transcripción. Además, enfrentaron desafíos relacionados con el trabajo en equipo y la organización, pero mostraron un fuerte compromiso y aprecio por la relevancia cultural del proyecto. Este trabajo demuestra que el ABP no solo fortalece las habilidades lingüísticas, sino que también enriquece el aprendizaje al conectar teoría con práctica y fomentar el compromiso social.
Palabras clave
Aprendizaje Basado en Proyectos; aprendizaje de inglés; colaboración; aprendizaje centrado en el estudiante; servicio.
Project-Based Learning within Community Service for Women Artisans
Abstract
Project-Based Learning (PBL) is a pedagogical strategy where students tackle real-world problems through collaborative work, emphasizing critical thinking and student-centered learning. This methodology enables students to take responsibility for their own learning, developing a deeper understanding of topics and additional skills. This study focuses on analyzing the perceptions of students from the Bachelor's in Language Teaching at the Regional University of the Southeast (URSE) regarding the impact of PBL on their English language development and other skills, through their involvement in a community service project supporting the Colectivo Flores de Granada, a group of artisans from Oaxaca. Using a qualitative approach, the study explores how students' reflections on their learning experiences highlight the effectiveness of PBL in enhancing linguistic skills and fostering comprehensive development in educational settings. Results indicate that students improved in writing, vocabulary, and grammar, and acquired competencies in research, video editing, and transcription. They also faced challenges related to teamwork and organization but demonstrated strong commitment and appreciation for the cultural relevance of the project. This study shows that PBL not only strengthens linguistic skills but also enriches learning by connecting theory to practice and promoting social engagement.
Keywords
Project-Based Learning; English learning; collaboration; student-centered learning; service.
Recibido el 15/10/2024
Aceptado el 24/02/2025
Cómo citar/how to cite
Johnson Girón, R. N. (2025). Aprendizaje Basado en Proyectos dentro del Servicio Comunitario para Mujeres Artesanas. Revista Internacional de Lenguas Extranjeras / International Journal of Foreign Languages, (24), 51-69. https://doi.org/10.17345/rile24.4037
El Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) se ha consolidado como un enfoque pedagógico altamente beneficioso para abordar los desafíos educativos contemporáneos. Este método, implica que los estudiantes investiguen para resolver preguntas y problemas auténticos y complejos (Buck Institute for Education, 2024), lo que facilita la integración de conocimientos y el desarrollo de habilidades prácticas a través de tareas que estimulan el pensamiento crítico (Stoller & Myers, 2019; Nunn 2020). Este enfoque no solo abarca la resolución de problemas, sino que promueve un aprendizaje significativo y personalizado, en el cual los estudiantes se involucran activamente, transformando su rol en el aula de receptores pasivos a participantes activos de su propio aprendizaje.
Al combinar objetivos de aprendizaje del lenguaje y del contenido, el ABP no solo mejora las habilidades lectoras y de investigación, sino que también ofrece oportunidades valiosas de aprendizaje (Petersen & Nassaji, 2016). Esta combinación es fundamental en un entorno académico donde el desarrollo de habilidades lingüísticas y la comprensión de contextos reales son necesarios, permitiendo a los estudiantes aplicar lo aprendido en situaciones prácticas que contribuyen al bienestar de su comunidad.
Históricamente, el ABP tiene sus raíces en las propuestas pedagógicas de John Dewey y William Kilpatrick, quienes enfatizaron la importancia de la experiencia activa y la resolución de problemas reales en el aprendizaje. Dewey, en su obra Democracia y Educación (1916), argumentaba que el aprendizaje debe conectarse directamente con la vida cotidiana y los intereses del estudiante para ser significativo. Kilpatrick, en su método de proyectos, estructuró esta idea en torno a la creación y ejecución de proyectos que reflejan desafíos del mundo real, permitiendo que los estudiantes desarrollen habilidades como la colaboración y la autonomía.
En el contexto actual, el ABP se alinea con la creciente necesidad de desarrollar habilidades para la vida, tales como la comunicación, la colaboración, la creatividad y el pensamiento crítico, que son esenciales para el éxito en el siglo XXI (Conca, 2024). Estas competencias clave preparan a los estudiantes para enfrentar los desafíos de un mundo en constante cambio, al tiempo que fomentan su capacidad de innovación y adaptación. Esta metodología, la cual Kolb (1984) definió como un aprendizaje experiencial, proporciona una base sólida para una educación continua con bases en la psicología social y cognitiva. Al ser un proceso cíclico en el que la experiencia directa conduce a la reflexión y al aprendizaje, el ABP fomenta un entendimiento más profundo del contenido, conectando la teoría con la práctica de manera efectiva. De este modo, no solo se busca la adquisición de conocimientos académicos, sino también el fomento del compromiso social, preparando a los estudiantes para diseñar y llevar a cabo proyectos que impacten positivamente a sus comunidades.
En este marco, la Universidad Regional del Sureste (URSE), ubicada en Oaxaca, México, ha implementado su programa de servicio “TE AYUDO” para fortalecer su relación con comunidades locales mediante la asistencia social. Este programa, que ofrece servicios gratuitos de consultoría legal, financiera y atención en salud a través de ferias itinerantes, tiene como objetivo contribuir al desarrollo social y económico de las comunidades. Dentro de esta actividad, los alumnos de la Licenciatura en la Enseñanza de Idiomas participaron activamente ofreciendo sus servicios de traducción en un proyecto de colaboración con el Colectivo "Flores de Granada", una iniciativa de mujeres artesanas de San Sebastián Tutla, Oaxaca.
Este estudio se originó durante una jornada de servicio comunitario de la URSE, donde el Colectivo “Flores de Granada” solicitó apoyo a los estudiantes de la Escuela de Idiomas para documentar su proceso de elaboración de ropa tradicional en inglés. El Colectivo Flores de Granada es una organización que busca preservar técnicas tradicionales de costura, tejido y bordado, mediante la enseñanza de estos oficios a nuevas generaciones y la venta de sus productos como fuente de ingreso económico. Sin embargo, una de las principales dificultades que enfrentan estas artesanas es la barrera del idioma, ya que, al no dominar el inglés, les resulta complicado transmitir información sobre sus productos a potenciales clientes extranjeros. Esta problemática limita sus oportunidades de expansión en mercados internacionales.
En respuesta a esta necesidad, se diseñó un plan de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) que permitió a los estudiantes crear materiales audiovisuales, incluyendo un video documental, folletos y un artículo informativo en inglés para el colectivo. Estos materiales no solo apoyan a las artesanas en su promoción internacional, sino que también contribuyen al empoderamiento de las mujeres artesanas de la comunidad de San Sebastián Tutla, brindándoles herramientas para ampliar su mercado y preservar su cultura. Al trabajar en este proyecto, los estudiantes no solo aplicaron sus habilidades lingüísticas, sino que también desarrollaron un profundo sentido de responsabilidad social al contribuir de manera tangible a su comunidad.
El objetivo de esta investigación es analizar la percepción de los estudiantes sobre como el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) influye en el desarrollo de sus habilidades en inglés, así como su motivación y compromiso. Este estudio se centra en su participación en la creación de materiales para el Colectivo Flores de Granada, como parte de un proyecto de servicio comunitario.
Se planteó la hipótesis de que el uso del ABP en la creación de material para el Colectivo Flores de Granada aumenta significativamente la motivación y el compromiso de los estudiantes, mejorando sus habilidades en investigación, comunicación y colaboración. Además, se espera que los estudiantes perciban el ABP como una metodología que facilita una comprensión más profunda y significativa del contenido, al conectar el aprendizaje con problemas reales y contextos auténticos.
El Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) es un enfoque pedagógico que involucra a los estudiantes en investigaciones diseñadas para resolver problemas auténticos y complejos (Buck Institute for Education, 2024). Este método no solo permite la adquisición de conocimientos teóricos, sino que también fomenta su aplicación práctica, promoviendo un aprendizaje significativo basado en experiencias previas y nuevas interacciones que refuerzan el pensamiento crítico y la resolución de problemas.
El ABP estimula el pensamiento de orden superior al desafiar a los estudiantes a involucrarse en procesos cognitivos complejos, tales como el análisis crítico, la síntesis y la evaluación (Stoller & Myers, 2019; Nunn, 2020). A través de tareas que requieren tomar decisiones informadas, reflexionar sobre múltiples perspectivas y evaluar diversas soluciones posibles, los estudiantes desarrollan una comprensión más profunda y matizada de los temas tratados. Además, este enfoque les permite practicar habilidades cognitivas que son fundamentales tanto para el aprendizaje académico como para la resolución de problemas en contextos reales.
Una de las grandes fortalezas del ABP es su capacidad para integrar objetivos de aprendizaje del lenguaje y del contenido. Al abordar cuestiones complejas, los estudiantes no solo mejoran sus habilidades lectoras y de investigación, sino que también desarrollan competencias transversales, tales como la colaboración y la resolución de problemas. Petersen y Nassaji (2016) destacaron que el ABP también proporciona oportunidades significativas de aprendizaje de servicio, en las que los estudiantes utilizan el lenguaje en contextos significativos, lo que refuerza su motivación y compromiso con el proceso de aprendizaje.
Dewey (1916) sostenía que el aprendizaje debe estar vinculado con la realidad y los intereses del estudiante para ser significativo. Kilpatrick (1918) formalizó esta idea en su Método de Proyectos, destacando la importancia de enfrentar desafíos auténticos que fomenten la colaboración y la autonomía. Estos enfoques sentaron las bases del Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), consolidándolo como una estrategia pedagógica efectiva.
Según Dewey (1916), la enseñanza basada en problemas conecta de manera efectiva la teoría con la práctica, haciendo que los contenidos sean más accesibles y relevantes para los estudiantes. Su enfoque no solo buscaba la adquisición de conocimiento académico, sino también el desarrollo de la curiosidad, el pensamiento crítico y la capacidad para resolver problemas reales. La propuesta pedagógica de Dewey subrayaba que los estudiantes deben ser participantes activos en su educación, centrándose en sus intereses personales y experiencias previas, para así facilitar una comprensión más profunda del mundo que los rodea.
Por su parte, William Heard Kilpatrick, discípulo de Dewey, jugó un papel crucial en la formalización del ABP mediante su obra The Project Method (1918). Kilpatrick ofreció una estructura organizada para la ejecución de proyectos, que incluía la selección de un tema de interés, la planificación meticulosa del proceso, la ejecución del proyecto y la posterior presentación y evaluación de los resultados. Enfatizó que los proyectos deberían estar centrados en problemas reales del mundo, y que al permitir que los estudiantes elijan y dirijan su propio aprendizaje, se incrementaba significativamente su motivación y compromiso. Kilpatrick también destacó que este tipo de proyectos fomentaban habilidades esenciales como la colaboración, la creatividad y la resolución de problemas, contribuyendo al desarrollo integral de los estudiantes.
Las teorías contemporáneas han ampliado la comprensión del ABP. Kolb (1984) lo definió como un tipo de aprendizaje experiencial que es más sólido y duradero que los métodos tradicionales. Según Kolb, cuando los estudiantes enfrentan problemas reales de manera directa, el aprendizaje se convierte en un proceso activo y participativo que favorece la reflexión crítica sobre sus experiencias y fomenta una comprensión más profunda del contenido académico. El proceso de experiencia, reflexión y aplicación no solo es clave para la consolidación de conocimientos y habilidades, sino que también facilita la internalización de aprendizajes significativos que perduran más allá del aula.
El ABP, como forma de aprendizaje experiencial, se basa en el principio de que el conocimiento no se transmite pasivamente, sino que se construye a través de la interacción activa con el entorno y los desafíos que este presenta. Kolb (1984) destacó que este tipo de aprendizaje no solo refuerza la adquisición de conocimientos académicos, sino que también estimula el desarrollo de habilidades aplicables en situaciones reales, preparándolos mejor para los desafíos del futuro.
En esta misma línea, Conca (2024) resaltó que el ABP involucra a los estudiantes en la resolución de problemas del mundo real, lo que exige tiempo significativo, un uso constante del lenguaje y la aplicación de habilidades clave como la comunicación, la colaboración, la creatividad y el pensamiento crítico. Esto va más allá del aprendizaje académico, ya que fomenta la responsabilidad social, promoviendo que los estudiantes planifiquen y ejecuten proyectos que no solo impacten en su aprendizaje, sino también en sus comunidades y vidas cotidianas.
La teoría sociocultural de Vygotsky (1978) también respalda las fortalezas del Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP). De acuerdo con Vygotsky, el aprendizaje es esencialmente un proceso social que se lleva a cabo mediante la interacción con otras personas y con el entorno cultural. El ABP, al involucrar a los estudiantes en proyectos colaborativos, permite que el conocimiento sea co-construido y que los estudiantes desarrollen habilidades sociales y de comunicación esenciales. Este enfoque sociocultural muestra la importancia del andamiaje, donde los estudiantes reciben apoyo de sus compañeros y profesores para superar los desafíos y alcanzar niveles más altos de comprensión y rendimiento.
Adicionalmente, la teoría del aprendizaje situado de Lave y Wenger (1991) apoya la efectividad del Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP). Esta teoría afirma que el aprendizaje es más eficiente cuando se contextualiza y se vincula con situaciones auténticas y relevantes. El ABP, al centrarse en proyectos que abordan problemas del mundo real, proporciona un contexto auténtico que facilita un aprendizaje más profundo y transferible. Los estudiantes no solo adquieren conocimientos teóricos, sino que también desarrollan competencias prácticas que pueden aplicar en contextos diversos, tanto dentro como fuera del ámbito educativo.
El Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) aplicado en contextos de servicio comunitario ofrece a los estudiantes una oportunidad única para poner en práctica sus conocimientos académicos mientras abordan problemas reales que aportan significativamente a su comunidad. Este enfoque no solo proporciona un espacio para la aplicación práctica del conocimiento, sino que también refuerza en los estudiantes un sentido de responsabilidad social y un compromiso activo con el entorno que los rodea. Al trabajar directamente con organizaciones comunitarias o grupos locales, los estudiantes aprenden a identificar necesidades específicas y a diseñar soluciones prácticas que beneficien a todos los involucrados.
Stoecker (2009) señaló la relevancia del servicio argumentando que este permite a los estudiantes transformar su aprendizaje en acción en beneficio de la comunidad. Stoecker resaltó que cuando los estudiantes participan en el aprendizaje-servicio, no solo contribuyen al desarrollo comunitario, sino que también desarrollan una comprensión más profunda de los problemas sociales, mejoran sus habilidades para resolver problemas y aprenden sobre las complejidades de la vida comunitaria. Este enfoque fomenta el pensamiento crítico y empodera a los estudiantes como agentes activos de cambio tanto en su educación como en las comunidades a las que sirven.
Al enfrentarse a problemas reales, los estudiantes desarrollan competencias técnicas, académicas e interpersonales, como la comunicación y el trabajo en equipo, que son fundamentales para su crecimiento personal y profesional. Según Stoecker (2009), el aprendizaje-servicio permite aplicar conocimientos en contextos reales, fortaleciendo tanto habilidades prácticas como el compromiso con la comunidad. Este enfoque les ayuda a conectar de manera significativa con su entorno, valorando la diversidad y fomentando la empatía. Además, los resultados visibles de este aprendizaje impactan positivamente en la sociedad, demostrando el beneficio tangible de su experiencia educativa.
A través de la colaboración con organizaciones comunitarias, como sugirieron Kelley y Knowles (2016), los estudiantes se convierten en agentes de cambio, capaces de aplicar lo aprendido en soluciones concretas que impactan de manera positiva en su comunidad. Al mismo tiempo, aprenden a valorar la diversidad cultural y a respetar las distintas perspectivas, lo que refuerza su sentido de pertenencia y compromiso con el bienestar de los demás. Eyler (2002) señaló que el ABP en contextos de servicio comunitario no solo enriquece la formación académica de los estudiantes, sino que también contribuye al empoderamiento y al bienestar de las comunidades con las que trabajan.
La investigación se enmarca en el contexto del Programa de Servicio Institucional Comunitario "TE AYUDO" implementado por la Universidad Regional del Sureste (URSE). Esta iniciativa busca preparar a los estudiantes con una sólida ética profesional y un compromiso con la comunidad. En el proyecto en cuestión, participaron 22 alumnos de la Licenciatura en la Enseñanza de Idiomas como parte de la clase de Inglés Intermedio II, quienes ofrecieron sus servicios para apoyar al Colectivo Flores de Granada, un grupo de mujeres artesanas de la comunidad de San Sebastián Tutla, Oaxaca.
La investigación adoptó un enfoque cualitativo, considerado adecuado para explorar a profundidad las percepciones, vivencias y contextos de los participantes (Facultad de Educación, 2022). Este enfoque es particularmente útil para evaluar la efectividad del Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), ya que permite comprender no solo los resultados académicos, sino también los aspectos emocionales y sociales que emergen de la interacción entre estudiantes y comunidad.
El enfoque cualitativo fue elegido debido a que, al centrarse en la recolección de datos a través de observaciones y encuestas abiertas, proporciona una comprensión rica y detallada del proceso y los resultados del ABP. Al utilizar métodos como la observación participante y la recolección de reflexiones, se busca captar los matices de las experiencias individuales y colectivas de los estudiantes, así como su evolución a lo largo del proyecto.
Para registrar estos datos, se empleó un diario documentado por la docente, donde se consignaron observaciones sobre las acciones implementadas, los resultados y las actitudes de los alumnos hacia las tareas asignadas e incluso comentarios que surgían entre los alumnos, o alumnos con docente a lo largo del proyecto y que aportaron información valiosa. Este diario resultó esencial para captar las dinámicas grupales y el impacto del ABP en el desarrollo de habilidades prácticas y emocionales. Asimismo, la observación continua del proceso permitió seguir de cerca la interacción de los estudiantes con el colectivo, así como las relaciones entre ellos mismos.
Paralelamente, se realizó una encuesta en Microsoft Forms con 5 preguntas abiertas, seleccionadas específicamente para recoger información sobre las experiencias de los estudiantes durante la implementación del ABP. Las preguntas hechas fueron
1. ¿Qué habilidades de inglés (lectura, escritura, escucha, habla, gramática, vocabulario) desarrollaste más durante el proyecto y cómo?
2. Además del inglés, ¿qué otras habilidades adquiriste durante el proyecto (ej. trabajo en equipo, investigación, creatividad)?
3. ¿Cuáles fueron los principales retos que enfrentaron como equipo y cómo los superaron?
4. ¿Crees que este proyecto tuvo un impacto significativo fuera del aula, tanto en ti como en la comunidad? Explica cómo influyó en tu aprendizaje y en el entorno.
5. ¿Qué fue lo más importante que aprendiste o desarrollaste a nivel personal y profesional durante este proyecto?
Este instrumento se eligió por su flexibilidad para obtener respuestas cualitativas profundas y reflexivas. Las preguntas fueron diseñadas para abordar aspectos clave como el análisis del proceso, los retos enfrentados, las decisiones tomadas y las habilidades desarrolladas, permitiendo a los estudiantes reflexionar sobre su aprendizaje. De los 22 estudiantes que participaron en el proyecto, 20 alumnos respondieron la encuesta.
El análisis de los datos se realizó en varias etapas, siguiendo un enfoque de análisis temático, el cual es reconocido como un método cualitativo accesible y flexible (Braun & Clarke, 2006). En primer lugar, se llevó a cabo una lectura exhaustiva de los datos recolectados a través de los diarios y encuestas para identificar patrones emergentes. Luego, los datos fueron codificados y agrupados en temas relacionados con las habilidades lingüísticas, el trabajo en equipo, la organización, y el impacto cultural y personal, de acuerdo con las respuestas de los participantes. Al organizar los datos en temas más amplios, fue posible identificar tendencias comunes en las experiencias de los estudiantes, como la mejora en las habilidades de escritura y vocabulario, así como los desafíos en la coordinación del trabajo en equipo.
Para garantizar la validez del análisis, se empleó la técnica de triangulación de datos, lo que permitió contrastar las observaciones registradas en los diarios de campo con las respuestas de los estudiantes en las encuestas, verificando así la consistencia de los hallazgos. La triangulación también ayuda a reducir posibles sesgos, proporcionando una visión más objetiva y completa del proceso.
El proyecto se desarrolló en cinco semanas, con un total de 8 horas semanales. Las etapas del proyecto incluyeron:
1. Recopilación de Información Documental: Los estudiantes realizaron una investigación inicial sobre procesos textiles y bordados tradicionales de Oaxaca. Esta fase incluyó la revisión de artículos en línea, videos y otros recursos para familiarizarse con el tipo de vocabulario técnico que necesitarían utilizar en los materiales que crearían.
2. Recolección de Datos: Se organizaron entrevistas con las artesanas del Colectivo Flores de Granada, quienes explicaron el proceso de elaboración de sus textiles y la simbología detrás de sus bordados. Durante esta fase, los estudiantes registraron datos a través de notas, fotografías, grabaciones de audio y video, lo que les permitió obtener información directa de primera mano sobre los procesos artesanales.
3. Familiarización con Materiales: Los estudiantes revisaron ejemplos de videos documentales, folletos y artículos similares para entender las características formales de estos materiales y cómo debían organizar la información y el contenido visual.
4. Desarrollo de Materiales: En esta etapa, los estudiantes elaboraron un guión para el video documental, seleccionaron las imágenes más representativas y grabaron la narración en inglés. Se diseñaron folletos utilizando aplicaciones electrónicas, incorporando tanto imágenes como descripciones detalladas del proceso artesanal y el simbolismo de los bordados. También se redactó un artículo informativo que el colectivo podría utilizar en futuras publicaciones.
5. Revisión y Edición: Durante todo el proceso, la docente proporcionó retroalimentación constante, corrigiendo aspectos de contenido, organización y elementos lingüísticos como gramática y vocabulario. Además, los estudiantes colaboraron entre sí, revisando y dando sugerencias sobre el trabajo de sus compañeros, lo que reforzó el aprendizaje colaborativo.
6. Presentación y Entrega Final: El producto final se presentó de manera oficial al Colectivo Flores de Granada en un evento al que asistieron las artesanas y los estudiantes. Durante la presentación, se proyectaron los videos creados y se entregaron las versiones impresas de los folletos. Los materiales también fueron entregados digitalmente mediante una unidad USB y por correo electrónico para su uso futuro.
La elección de métodos cualitativos y la combinación de técnicas de observación, registro y encuestas permitió una evaluación integral de la implementación del ABP y de las percepciones de los estudiantes. La observación y el diario de campo ofrecieron una visión detallada del proceso de aprendizaje, mientras que la encuesta proporcionó datos directos sobre las experiencias, retos y aprendizajes de los alumnos. Esto permitió no solo evaluar la efectividad del ABP en términos de desarrollo de competencias, sino también medir su impacto social y cultural en los estudiantes y la comunidad.
A continuación, se presenta la información recopilada a través de encuestas y comentarios realizados durante las clases, donde los estudiantes reflexionaron sobre su experiencia en el proyecto. Esta sección ofrece un panorama de los resultados, reflejando las experiencias y percepciones de los estudiantes en relación con su participación en el proyecto a través del ABP. Los comentarios citados son representativos de las respuestas obtenidas, aunque no reflejan necesariamente la opinión de todos los alumnos.
Los participantes destacaron mejoras en habilidades lingüísticas clave, particularmente en la escritura y el vocabulario, seguidas por la gramática y la producción oral.
Escritura y Vocabulario. Los participantes expresaron el haber reforzado diversas habilidades lingüísticas, como la escritura, el vocabulario, seguidos de la gramática y la producción oral. Los estudiantes señalaron que la escritura y el vocabulario fueron las habilidades más desarrolladas, ya que tuvieron que redactar documentos, traducir información y escribir guiones para los videos. Un estudiante mencionó: «Este proyecto fortaleció mis habilidades de lectura y escritura, ya que requería buscar, traducir y redactar información obtenida en entrevistas» (E3). En cuanto al vocabulario, los estudiantes ampliaron su conocimiento, especialmente en términos o conceptos relacionados con los procesos y materiales utilizados en la confección de prendas de vestir. Un participante afirmó: «Este proyecto me ayudó a ampliar mi vocabulario con respecto a los procesos y materiales que se utilizan para realizar las blusas y vestimenta» (E15).
Gramática y Producción Oral. La gramática se fortaleció gracias a la necesidad de traducir y corregir el contenido de manera continua, lo que requirió una atención constante a la estructura de las oraciones. Un estudiante comentó: «Diría que ayudó en mi escritura, vocabulario y gramática» (E1). Aunque en menor medida, algunos estudiantes también mencionaron haber desarrollado habilidades orales al grabar audio para los videos, lo que les permitió practicar la pronunciación y la entonación. Cabe mencionar que cada equipo eligió a uno o dos alumnos para las grabaciones de audio, por tanto, no todos los alumnos tuvieron la oportunidad de practicar dicha habilidad.
Adicionalmente a las habilidades lingüísticas los estudiantes identificaron haber desarrollado habilidades de investigación, edición de videos y transcripción, por mencionar algunas.
Investigación. Los participantes enfatizaron la relevancia de la investigación y recopilación de información, pues el proceso incluyó la familiarización con estructuras textuales, la realización de entrevistas y la categorización de datos. Un estudiante comentó: «Pienso que desarrollé habilidades de investigación y escritura, además de traducción e interpretación de la información del español al inglés» (E16). La investigación fue clave en todas las fases del proyecto, permitiendo a los estudiantes abordar con éxito los temas complejos que se les presentaron de acuerdo con las características de cada material.
Edición de Video y Transcripción. Los estudiantes se familiarizaron con el formato y los requisitos para la realización de videos, especialmente en lo que respecta a la edición. Los alumnos analizaron tipos de documentales, sus características, así como distintos tipos de formatos. Los participantes también se encargaron de transcribir las grabaciones de las entrevistas para identificar los temas más importantes. Un participante indicó: «Aprendí a editar los videos, también a transcribir, y recolectar información para hacer un buen proyecto» (E7). Estas habilidades no solo se limitaron a la producción audiovisual, ya que los estudiantes comentaron haber ampliado su capacidad para manejar y organizar información relevante de manera eficaz.
Selección y Organización de Información. La selección y estructuración de la información fue crucial una vez transcrita, ya que fue necesario identificar temas relevantes para incluir en los materiales o hacer una selección acorde al enfoque del material. Mientras que algunos alumnos desarrollaron los folletos describiendo el proceso de fabricación de las prendas, otros se centraron en explicar la simbología presente en los distintos bordados y diseños. Un alumno mencionó en relación con el tipo de habilidades adicionales que debieron desarrollar: «Tal vez el descartar información de la que recolectamos, escoger lo más conveniente e importante para estructurar un folleto» (E5). Este proceso permitió a los estudiantes desarrollar un enfoque crítico y creativo en la presentación de la información, así como la selección precisa de datos relevantes para los materiales.
Durante el desarrollo del proyecto, los participantes se encontraron con varios desafíos que pusieron a prueba sus habilidades y capacidades.
Trabajo en Equipo. La coordinación y distribución de tareas dentro del equipo representó uno de los principales desafíos. Un estudiante comentó: «Fue difícil llegar a acuerdos y sincronizar nuestras tareas» (E1). Los alumnos debían tomar decisiones de manera conjunta y adecuarlas a los tiempos asignados, lo que en ocasiones implicó trabajar en horarios fuera de clase para cumplir con las responsabilidades. Se observó la importancia de la colaboración en proyectos de esta naturaleza en el resultado de los materiales creados y la relevancia de la división y sincronización de tareas.
Gestión de Información. Al recolectar información y transcribir las entrevistas, los estudiantes se enfrentaron al desafío de manejar grandes cantidades de datos, e incluso a la falta de información en algunos casos. Un alumno comentó: «Había mucha información y nos hizo falta más, lo que implicó volver a buscar algunos datos importantes» (E13). Como resultado, algunos alumnos regresaron a la comunidad para visitar al colectivo y poder realizar preguntas adicionales para así completar la información necesaria. Los alumnos reflexionaron sobre la importancia de la organización y la planificación en proyectos complejos previo a iniciar un proyecto de esta naturaleza.
A pesar de estos obstáculos, los estudiantes destacaron que aprendieron a coordinarse mejor y a descubrir las fortalezas individuales dentro del grupo. Esta experiencia, comentaron, les permitió desarrollar habilidades de resolución de conflictos y mejorar su capacidad para trabajar en equipo, enfrentando los retos con creatividad y eficacia.
Este proyecto no solo generó aprendizajes académicos, sino que también tuvo un impacto profundo en la responsabilidad social y el desarrollo personal de los estudiantes.
Responsabilidad Social. La mayoría de los estudiantes consideró que el proyecto tuvo un impacto social significativo. Un participante dijo: «Despertó mi deseo de ayudar a los colectivos y el comercio local» (E4), mientras que otro mencionó: «Sabía que nuestro trabajo sería un producto real que se elaboró con la finalidad de ayudar al colectivo a difundir su trabajo» (E9). La conciencia de que su esfuerzo no se limitaba a obtener una calificación, sino que también contribuía al desarrollo del colectivo, fue un motivador poderoso, el cual reforzó el compromiso de los estudiantes con la comunidad y su deseo de servir.
Conexión Cultural. La experiencia también les permitió conectarse más profundamente con su cultura. Un estudiante comentó: «Este proyecto se conectó con mi cultura e identidad» (E3). Diversos estudiantes señalaron que aprendieron mucho acerca de su propia cultura y se dieron cuenta de la existencia de organizaciones similares muy cerca de ellos, lo que fortaleció su sentido de pertenencia y compromiso cultural, como en el siguiente comentario: «[…]son culturas por las que estamos rodeados en Oaxaca y es importante que se den a conocer los conocimientos que estás personas tienen».
Desarrollo Personal. La experiencia fue significativa a nivel personal, ayudando a los estudiantes a aplicar sus conocimientos en un contexto real. Una participante expresó: «Me sentí feliz y realizada por poder ayudar» (E2), y otro estudiante comentó: «…lo veo como un servicio social que ayudó a las artesanas a promover y difundir su trabajo, pero que al mismo tiempo me ayudó a mí como estudiante y profesionista al aplicar mis valores, mis conocimientos y habilidades» (E10). En general, los estudiantes compartieron su satisfacción y orgullo al recibir los comentarios de gratitud de las mujeres artesanas, al ver y escuchar su aprecio por los materiales creados.
Los estudiantes consideraron este tipo de proyectos como una forma eficaz de aprendizaje, especialmente en áreas que involucran investigación académica. Un alumno sugirió: «Yo aconsejaría que se busquen diversos temas para investigar y que también sean para el beneficio de la sociedad» (E16). La recomendación de explorar una amplia gama de temas que conecten el aprendizaje académico con el servicio a la comunidad fue una opinión compartida por la mayoría de los estudiantes quienes expresaron su deseo de contribuir de manera significativa al entorno social que los rodea.
Algunos alumnos indicaron que estos proyectos son particularmente importantes en niveles más avanzados de conocimiento de inglés por la complejidad del nivel lingüístico requerido; si bien pueden ser útiles en cualquier nivel, el tipo de proyecto «Puede ayudar a que los estudiantes desarrollen habilidades, trabajen en equipo y refuercen habilidades del idioma inglés», comentó un estudiante (E5). En general, los alumnos reconocieron la efectividad en el desarrollo de habilidades clave, como la investigación y el trabajo en equipo, y la contribución a través del servicio comunitario, el cual benefició tanto a los estudiantes como a las mujeres artesanas.
Los participantes expresaron que el proyecto les impulsó en la aplicación de valores como la responsabilidad y la solidaridad. Señalaron que este proyecto ayudó en su crecimiento personal, sugirieron que iniciativas similares podrían beneficiar a otros estudiantes al desarrollar habilidades, motivar el compromiso y contribuir a la sociedad, siempre y cuando se enfoquen en temas relevantes y se entregue un producto final tangible.
Esta investigación permitió comprender desde la visión de los estudiantes su percepción en cuanto a la implementación del Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) como método de aprendizaje. Se identificó el desarrollo de diversas habilidades lingüísticas durante el proyecto, con mejoras significativas en áreas clave como escritura, vocabulario, gramática y, en menor medida, en el habla. Como señala Brown (2007), las habilidades lingüísticas deben enseñarse de forma integrada, dado que existe una interrelación entre ellas que potencia el aprendizaje. Brown enfatiza que la integración de habilidades permite a los estudiantes desarrollar una comprensión más completa y práctica del lenguaje, mejorando su capacidad para utilizar el idioma en contextos reales y diversos.
La mejora en estas áreas mostró no solo la efectividad del ABP, sino también de la importancia de contextualizar el aprendizaje en situaciones prácticas y relevantes. Al trabajar en este proyecto mediante el ABP, los estudiantes no solo aplicaron conocimientos, sino que también los interiorizaron de manera más significativa. Un estudiante expresó: «Pienso que este proyecto me ayudó más con la lectura y escritura porque tuvimos que buscar información para traducir lo que obtuvimos de las entrevistas» (E3). Esta afirmación subraya cómo el ABP fomentó una comprensión más profunda del contenido académico.
Además de las habilidades lingüísticas, los participantes adquirieron una variedad de habilidades complementarias, como investigación, edición de videos y transcripción. Estas habilidades ampliaron su conjunto de competencias y contribuyeron al éxito general del proyecto. Esto refuerza lo comentado por Stoller y Myers (2019), quienes sostienen que los beneficios del ABP incluyen no solo habilidades lingüísticas mejoradas, sino también un aprendizaje de contenido elaborado, dominio de habilidades para la vida real, así como una motivación y compromiso sostenidos.
Los comentarios de los estudiantes reforzaron la conexión entre el ABP y el aprendizaje significativo. Muchos de ellos mencionaron que el proyecto no solo les permitió desarrollar habilidades lingüísticas y académicas, sino que también les brindó la oportunidad de conectar con su cultura y valores. Un alumno destacó que este proyecto le ayudó a poner en práctica los conocimientos adquiridos a lo largo de su carrera, lo que lo hizo mucho más significativo: «[…] al realizar cada proceso desde la recolección, interpretación y presentación de la información esto es más significativo e impacta de forma positiva tanto al que desarrolla el proyecto como a la sociedad» (E19).
Además, diversos participantes subrayaron el impacto positivo que sintieron al ver el agradecimiento de las artesanas, enfatizando que su participación fue más que un simple requisito académico; fue una experiencia que fomentó la responsabilidad, la empatía y la solidaridad. Esta conexión emocional con el proyecto resalta la importancia del aprendizaje basado en la experiencia, donde los estudiantes pueden ver el impacto tangible de su trabajo.
La comunicación y la colaboración son fundamentales en el aprendizaje basado en proyectos. Conca (2024) destacó la importancia de estas habilidades; sin embargo, los participantes enfrentaron dificultades en el trabajo en equipo, la comunicación y la organización de la información. Un estudiante comentó que «el reto principal fue el trabajo en equipo, especialmente porque fue difícil ponernos de acuerdo y sincronizar nuestras tareas» (E7). Estos retos enfatizan la necesidad de una adecuada asignación de roles y una clara definición de responsabilidades para asegurar el éxito del proyecto.
A pesar de estas dificultades, el equipo logró trabajar en conjunto y superar los desafíos. Como se indicó en las respuestas, «lo positivo fue que trabajamos todos en conjunto, cada uno aportó ideas […]» (E6), lo que evidencia el valor del trabajo colaborativo en el aprendizaje. Este aspecto no solo mejora la dinámica del grupo, sino que también contribuye a un aprendizaje más profundo, donde cada miembro puede aprender de las fortalezas y experiencias de los demás.
El compromiso durante el proceso fue evidente, impulsado por la responsabilidad adquirida y un sentido de propósito hacia los objetivos del proyecto y la comunidad a la que estaban sirviendo. Como Kilpatrick (1918) inicialmente estableció en el ABP, los individuos están capacitados para planificar y ejecutar proyectos con el objetivo de mejorar sus vidas y comunidades. Los estudiantes encontraron en el ABP una conexión con la cultura e identidad, reconociendo su valor como una experiencia significativa y enriquecedora. Como comentó una estudiante: «Me ayudó a involucrarme directamente con un tema que yo desconocía y a reconocer la importancia de promover la compra de prendas artesanales y originarias de Oaxaca» (E11). Esto resalta el papel del ABP en la promoción de una educación que trasciende lo académico, fomentando la responsabilidad social y el compromiso cívico.
Además, al reconocer la importancia de las artesanías locales y su simbolismo, los estudiantes no solo contribuyeron al empoderamiento de las mujeres del colectivo, sino que también reforzaron su propia identidad cultural y conocimiento profundo del lugar donde viven. Esta experiencia les permitió valorar su patrimonio y entender cómo pueden ser agentes de cambio en sus comunidades. Como destacaron Petersen y Nassaji (2016), el ABP constituye oportunidades significativas de aprendizaje de servicio, conectando el conocimiento con acciones concretas que benefician a la sociedad.
A través de la participación activa en este tipo de proyectos, los estudiantes no solo adquirieron habilidades académicas, sino que también aprendieron a valorar la diversidad cultural y a respetar diferentes perspectivas, lo que fortalece su sentido de pertenencia y compromiso con el bienestar social. Eyler (2002) subraya que el ABP, especialmente en contextos de servicio comunitario, no solo enriquece la formación académica de los estudiantes, sino que también potencia el empoderamiento y el bienestar de las comunidades con las que colaboran, como un estudiante agregó: «Despertó mi deseo de ayudar a los colectivos y el comercio local» (E14). Otro participante expresó acerca de esta experiencia: «Nos llenó de satisfacción ver el producto final que elaboramos para el colectivo y también que éste haya podido ser testigo de todo el trabajo que se realizó con mucho esfuerzo» (E11). Esta reflexión resalta no solo la importancia del proceso educativo, sino también el profundo impacto emocional y social que los estudiantes pueden generar, al experimentar de primera mano cómo su trabajo contribuye al bienestar de la comunidad y fortalece los lazos entre ellos y su entorno.
Esta experiencia de aprendizaje va más allá de lo académico, pues involucra un proceso reflexivo que conecta la experiencia directa con el análisis y la introspección. Según Kolb (1984), el aprendizaje es un proceso en el que la experiencia concreta sirve como punto de partida para la observación, reflexión y conceptualización. Este enfoque se refleja en los comentarios de los estudiantes, quienes destacaron tanto los aspectos positivos como los desafíos y beneficios, no solo en lo académico, sino también en lo personal. Como mencionó un estudiante: «Me ayudó a involucrarme directamente con un tema que yo desconocía y a reconocer la importancia de promover la compra de prendas artesanales» (E17). La reflexión es una fase crucial en el proceso de aprendizaje, ya que permite a los estudiantes analizar sus vivencias, extraer aprendizajes significativos y reconocer la relevancia de su rol como agentes de cambio en la sociedad.
Asimismo, los estudiantes indicaron que reflexionar sobre su participación les permitió comprender el valor del trabajo en equipo, la importancia de la comunicación y el papel fundamental que desempeñaron en el éxito del proyecto. Un estudiante expresó: «Lo más importante pienso que fue aplicar mis valores como la responsabilidad, la honestidad, la empatía, solidaridad, etc., de tal forma que todo lo realicé con conciencia, dándole la importancia de un trabajo más allá de una calificación de clase» (E9). Este proceso reflexivo es fundamental para su desarrollo profesional futuro, ya que fomenta habilidades críticas como la autoevaluación, la capacidad de adaptarse a diversas situaciones y el reconocimiento del impacto de su participación.
A pesar de los retos enfrentados, se concluye que el proyecto proporcionó una gran experiencia de aprendizaje, impactando socialmente al difundir información sobre la cultura oaxaqueña, contribuyendo así, al conocimiento y apreciación de esta cultura de la comunidad apoyada. Con mejoras en la organización y en la preparación, los futuros proyectos podrían maximizar su impacto educativo y social, beneficiando aún más a los estudiantes y a las comunidades involucradas.
Los resultados reforzaron lo señalado por estudios recientes sobre los beneficios del ABP en contextos multiculturales y de servicio comunitario. Como expresaron Fragoulis y Tsiplakides (2020), el ABP no solo promueve el desarrollo de competencias lingüísticas, sino también el respeto por la diversidad cultural y la justicia social. La participación en el proyecto del Colectivo Flores de Granada no solo mejoró el dominio del inglés en áreas como la escritura y la gramática, sino que también les permitió conectarse con la cultura local a través de la interacción directa con las artesanas. Así, el ABP se presenta como una metodología efectiva para conectar la teoría con la práctica, promoviendo el desarrollo integral de los estudiantes en contextos auténticos y multiculturales.
A través de esta investigación y las percepciones de los estudiantes sobre la efectividad del Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), se destacaron aspectos clave para su implementación exitosa como enfoque de enseñanza-aprendizaje del idioma inglés. Es fundamental diseñar proyectos que integren el desarrollo de habilidades lingüísticas como escritura, lectura, escucha y habla, ya que propicia un enfoque integral que abarca diferentes aspectos del idioma y prepara a los estudiantes para aplicarlos en diversas situaciones de la vida real. Los estudiantes resaltaron que el proyecto les permitió mejorar significativamente en escritura y vocabulario, lo que sugiere la efectividad de esta metodología.
Además del fortalecimiento de competencias lingüísticas, la participación en un proyecto con implicaciones sociales contribuyó de manera notable al desarrollo socioemocional de los estudiantes. Al trabajar con el Colectivo Flores de Granada, los estudiantes no solo aplicaron sus conocimientos teóricos en un contexto real, sino que también adquirieron valores como la responsabilidad, empatía y solidaridad, lo que tuvo un impacto positivo en su crecimiento personal. Esta experiencia permitió a los estudiantes ver cómo su trabajo benefició directamente a la comunidad, generando un fuerte sentido de compromiso y propósito. Esto refuerza la importancia de vincular el aprendizaje académico con los valores comunitarios y los contextos reales en los que los estudiantes puedan observar el impacto tangible de sus acciones.
La selección de temas relevantes también es crucial para incrementar la motivación y el compromiso de los estudiantes. Los proyectos deben conectar con los intereses personales, la identidad y los contextos de vida de los estudiantes. Aquellos que abordaron problemas auténticos y significativos para la comunidad lograron productos de calidad y generaron un impacto positivo en el entorno. Por lo tanto, es esencial que los proyectos promuevan el trabajo en equipo, permitiendo a los estudiantes compartir ideas y colaborar en tareas, lo que no solo fortalece las habilidades sociales, sino que también facilita la construcción de conocimiento colectivo.
Para futuras implementaciones, es recomendable fortalecer los procesos de planificación y organización dentro de los equipos, proporcionando a los estudiantes recursos previos que les permitan gestionar mejor la información y facilitar la colaboración entre ellos. Incluir formación específica en habilidades de comunicación y gestión de proyectos podría ayudar a reducir los desafíos relacionados con la coordinación de tareas y mejorar los resultados del trabajo en equipo.
Asimismo, la reflexión durante el proyecto ayuda a los estudiantes a analizar su propio aprendizaje, identificar áreas de mejora y establecer metas. Fomentar este tipo de reflexión es clave para que los estudiantes puedan solucionar problemas y enfrentar desafíos de manera efectiva. El docente, en este sentido, juega un rol fundamental como guía, proporcionando apoyo y orientación continua. Implementar estrategias de evaluación formativa permite a los estudiantes recibir retroalimentación regular sobre su progreso, lo que les ayuda a mejorar continuamente en diversas áreas.
Este tipo de proyectos no solo beneficia a los estudiantes en el ámbito académico, sino que también contribuye al desarrollo personal y social. La experiencia de aprendizaje se convierte en una oportunidad para impactar positivamente en la comunidad, fomentando valores como la responsabilidad y la solidaridad. La conexión entre el aprendizaje y el contexto comunitario permitió a los participantes adquirir un sentido de responsabilidad social y fortalecer su identidad cultural, actuando como agentes de cambio en sus entornos.
Finalmente, para maximizar el impacto educativo y social de futuros proyectos, es fundamental mejorar la organización y la preparación, integrando de manera intencional elementos de servicio comunitario y conciencia cultural. Esto permitirá a los estudiantes aplicar sus conocimientos en escenarios auténticos y multiculturales, promoviendo una educación que tenga impacto más allá del ámbito académico. Con una adecuada planificación y ejecución, el ABP puede seguir siendo una herramienta clave para desarrollar no solo competencias académicas, sino también habilidades socioemocionales que preparan a los estudiantes para ser ciudadanos activos y comprometidos en sus comunidades.
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